martes, 20 de septiembre de 2011

¿Y que si la luna es de queso?...

Muchas veces al convertirnos en adultos pensamos que soñar no es más que una pérdida de tiempo... que las fantasías de pequeños no eran más que simples juegos de niños. Pero... ¿y si no es así?... ¿y si todas aquellas imágenes e historias que podíamos ver incluso con los ojos cerrados antes de dormir fueran una señal?... 

Quiero pensar que si las personas no olvidaran su capacidad de soñar, todo sería tan diferente... 

Yo de niño tenía una imaginación mucho más activa de la que ahora tengo. Nunca necesite de muchos juguetes ya que sin importar donde estuviera, en mi mente siempre entretejía historias, mundos fantasiosos que la verdad me hacían muy feliz... tanto así que de pequeño no tuve muchos amigos, y esto no era por que tuviera miedo o no pudiera ser sociable, sino que yo andaba en mi propio universo y bueno, ellos no podían verlo.

Con el tiempo fui cambiando y me di cuenta que existía el mundo que todos conocemos. Un mundo más frió e incluso hasta cruel... pero conforme fui avanzando, me encontré con gente que me hacía pensar que vivir en este mundo no era tan malo. Descubrí que hasta los detalles más sencillos podían conllevar momentos llenos de felicidad.

Luego una noche de un domingo cualquiera, descubrí algo maravilloso que siempre tuve a mi alrededor y que tal vez por mi corta edad no supe apreciar...  siempre me pregunte como es que podía existir algo que tuviera la capacidad de jugar con mis emociones de tal manera que no tenia forma de defenderme... 

Hoy en día prefiero no saber, y así conservar la magia que conlleva...

Lo que descubrí esa noche mirando el techo de mi cuarto era... "La música"... Siempre la tuve conmigo pero no supe ver... o mejor dicho, no supe escuchar... desde el "oleo de una mujer con sombrero" de Silvio Rodríguez, "la rapsodia bohemia" de la "reina" o "el ayer" de los "escarabajos" a taaaantas... pero taaaantas otras canciones que componen mis recuerdos...

En fin, suelo pensar que soy un ser muy extraño y complejo. Pero... ¿quien no lo es?... si todos fuéramos iguales no sería divertido. 

Yo prefiero a las personas raras que viven en planetas con forma de durazno, con cara redonda y cachetes rosados. Me emociona saber que existen personas que miran al cielo buscando estrellas para pedirles deseos. Y más aun que hayan personas que van detrás de sus sueños sin importar más nada...

Se los agradezco desde el fondo de mi corazón... 

Pd: Digan lo que digan para mí la luna está hecha de queso!...






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