miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un día cualquiera...

¿Y esa melodía?... 

Ya veo... Eras tú y tu voz que no me deja dormir... Ya sé que acordamos que vendrías a las doce, pero sabes que me encanta dormir. Dame cinco minutos más... 

¿Que quieres que me levante ya?... ¡Naaah!, mejor ven y recuéstate a mi lado. Sácate las zapatillas,  esa casaca que siempre sueles usar, y déjame abrazarte para ver si de alguna manera podemos compartir el mismo sueño. 

Duerme, duerme... Verte dormida a mi lado es algo que no se puede comparar...  

Eso que dicen sobre el amar los defectos de la otra persona es algo muy cierto. Son cosas que marcan, cosas muy difíciles de olvidar… Contra todo pronóstico aprendí a querer incluso hasta tu manera de roncar.

Eres escandalosa, tienes un humor negro que pocos entienden, pero cuantas veces no me habrás hecho reír...

Ya casi es hora... Hora de seguir... tocar un par de canciones, ver alguna película que nos haga emocionar, y tomar unas cuantas copas de vino... 


No quiero despertar...



martes, 20 de diciembre de 2011

Días interminables...

Hoy sin querer navegando por la red encontré una de mis películas favoritas de toda la vida... "Groundhog's day". Película que relaciono en gran medida con la navidad, ya que resulta que yo la vi por primera vez unos días antes de ésta, allá por los años 1995-96, cuando era niño... ¡Si, hace uff!... Aun lo recuerdo como si fuera ayer... Éramos yo y mi pequeño televisor de 13 pulgadas con antenitas de marciano,  intentando despistar a una abuela que intentaba que este servidor se fuera a dormir.


Luche lo más que pude... Pero la señora pudo más y no logre ver el final hasta muchos años después...

La película trata sobre un tal "Phil" (Bill Murray), reportero del clima que es enviado a una ciudad para cubrir una celebración donde una marmota llamada "Phil"(¡si, ironías de la vida... como siempre!) ve su sombra y predice la duración de las nevadas... Sin saberlo Phil se queda atrapado en un bucle infinito y se ve obligado a revivir el mismo día una y otra, y otra, y otra, y otra vez... Lo peor de todo es que él es el único consciente de ese suceso. Qué gran dilema para alguien como Phil, un tío aburrido de la vida, renegón, sarcástico y sobretodo un sabelotodo (... aun no se a quien me recuerda...).

Lo único bueno es que tiene a "Rita". Una linda chica, soñadora y sencilla, a la cual intenta conquistar a lo largo de la película. Para esto él intenta aprovecharse de su condición para sacarle información y volverse su "hombre ideal". Al principio parece funcionar pero luego día a día, sin importar lo que hiciera siempre terminaba todo mal. 



Luego de verse rechazado se tira al abandono e intenta de todo para salir, de más esta decir que nada funcionó. Llega un punto en que se "da cuenta" y empieza a ver su "gran oportunidad". Deja de intentar ser,  para descubrir lo que en realidad es, todo esto gracias a Rita que se vuelve su razón de ser...

Amo esta película... Aun desde niño me encantaba, y no era solo por la idea fantástica de jugar con el tiempo, sino por la emoción que me daba ver a Phil convertirse en una persona a quien uno en verdad puede admirar...
 ¡Lo que hace el amor!... 



¡Ohh!... ¡Casi lo olvidaba!... Esta película fue uno de los motivos por los que decidí aprender a tocar, Phil se volvió un as de los teclados!... awww yeah!...



¡VÉANLA!

sábado, 17 de diciembre de 2011

Cable a tierra...

Siempre casualidad... justo cuando en una época en la cual los dos estábamos perdidos... Fuiste mi amiga, mi salvación. 

El sentimiento de paz que generábamos mutuamente era genial. No fue amor, eso es un hecho... pero si fue un gran consuelo para un corazón herido, y una salida para aquella niña que en su pasado solo veía tristeza y desconsuelo.

Espero haber sido de ayuda, así como tú lo fuiste para mi... me hiciste mucho bien... Gracias...

Ojala tengas razón y la luna algún día comprenda que fue y es la única en mi cielo... Tiempo al tiempo...


En sus zapatos...

La vida este año me ha dado lecciones muy importantes, muchas de las cuales me tomo tiempo asimilar, tanto así que un día me levante y de pronto ahí estaba en mi cabeza, ¿cómo no me percate antes?,  me di cuenta en aquel curioso momento que termine en su situación. Sintiendo, pensando y diciendo exactamente lo mismo que él, no sé si con la misma intensidad, pero si por el mismo motivo. 

Ahora puedo decir que comprendo lo que aquel suceso represento para él. Y si hablo por mí, puedo decir que fue uno de los episodios más tristes y patéticos por los que he pasado.

Después de tantos errores sé que no se puede juzgar sin antes comprender el "¿por qué?". Es por eso que doy gracias a mi suerte que ha hecho que durante el camino este acompañado de gente sincera y desinteresada, dispuesta a escuchar, sostenerme y comprender sin juzgar.