La vida este año me ha dado lecciones muy importantes, muchas de las cuales me tomo tiempo asimilar, tanto así que un día me levante y de pronto ahí estaba en mi cabeza, ¿cómo no me percate antes?, me di cuenta en aquel curioso momento que termine en su situación. Sintiendo, pensando y diciendo exactamente lo mismo que él, no sé si con la misma intensidad, pero si por el mismo motivo.
Ahora puedo decir que comprendo lo que aquel suceso represento para él. Y si hablo por mí, puedo decir que fue uno de los episodios más tristes y patéticos por los que he pasado.
Después de tantos errores sé que no se puede juzgar sin antes comprender el "¿por qué?". Es por eso que doy gracias a mi suerte que ha hecho que durante el camino este acompañado de gente sincera y desinteresada, dispuesta a escuchar, sostenerme y comprender sin juzgar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario