sábado, 17 de diciembre de 2011

Cable a tierra...

Siempre casualidad... justo cuando en una época en la cual los dos estábamos perdidos... Fuiste mi amiga, mi salvación. 

El sentimiento de paz que generábamos mutuamente era genial. No fue amor, eso es un hecho... pero si fue un gran consuelo para un corazón herido, y una salida para aquella niña que en su pasado solo veía tristeza y desconsuelo.

Espero haber sido de ayuda, así como tú lo fuiste para mi... me hiciste mucho bien... Gracias...

Ojala tengas razón y la luna algún día comprenda que fue y es la única en mi cielo... Tiempo al tiempo...


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