jueves, 7 de noviembre de 2013

Un sueño...

¡Libertad!... Libertad fue ese regalo tan costoso de dar. Un pedido nocturno de aquella voz triste y lejana que me pedía espacio para poder volar... Quería soñar con otro mundo, con otra historia... Quería ser feliz... 

Miedo, dolor, llanto... Noches incontables de baladas interminables, y tantos otros despertares taciturnos adornados de trazos atezados. Ideas recurrentes que se veían reflejadas en mi pecho y en mis manos. Manos que no hacían más que plasmarte y darte vida a través de cuerdas y versos desgastados...

Tu dolor... Tu esencia... Tu sacrificio no podía ser ignorado. Hacía ya tiempo que había perdido el camino a tu sonrisa, y mi último presente fue algo que de por si tú misma habías logrado. Librarte de mis excusas, mis indecisiones, y de aquel inmenso pero temeroso amor que por caprichos del destino no te pude dar. Sombras nada más... 

Ironías de la vida... Eres vació y eres parte, eres inmortal e incomparable... Eres defectos y virtudes... Haces que crea en el amor... ¿Inmortal?... No lo sé... pero eso no evita que perdure en el tiempo y en mi corazón... 

No lo dije pero fue verdad... Había tanto que decir...



No hay comentarios:

Publicar un comentario