¡Libertad!... Libertad fue ese regalo tan costoso de dar. Un
pedido nocturno de aquella voz triste y lejana que me pedía espacio para poder
volar... Quería soñar con otro mundo, con otra historia... Quería ser
feliz...
Miedo, dolor, llanto... Noches incontables de baladas
interminables, y tantos otros despertares taciturnos adornados de trazos
atezados. Ideas recurrentes que se veían reflejadas en mi pecho y en mis manos.
Manos que no hacían más que plasmarte y darte vida a través de cuerdas y versos
desgastados...
Tu dolor... Tu esencia... Tu sacrificio no podía ser
ignorado. Hacía ya tiempo que había perdido el camino a tu sonrisa, y mi último
presente fue algo que de por si tú misma habías logrado. Librarte de mis excusas,
mis indecisiones, y de aquel inmenso pero temeroso amor que por caprichos del
destino no te pude dar. Sombras nada más...
Ironías de la vida... Eres vació y eres parte, eres inmortal
e incomparable... Eres defectos y virtudes... Haces que crea en el amor...
¿Inmortal?... No lo sé... pero eso no evita que perdure en el tiempo y en mi
corazón...
No lo dije pero fue verdad... Había tanto que decir...

No hay comentarios:
Publicar un comentario