Nada en este mundo es perfecto. muy por el contrario, todo esta lleno de imperfecciones. Lo que hace que todo siga girando es "irónicamente" (amo esa palabra) la armonía perfecta que existe entre estas imperfecciones.
Para llegar a esta conclusión tuvieron que pasar 23 años de mi vida. Tuve que tropezarme infinidad de veces, y lamentablemente arrastrar a mucha gente a lo largo del camino. Una vez más valga la redundancia; "nadie es perfecto". Con esa idea como base fue que mi manera de percibir a los que me rodean fue cambiando. Antes tenia la estúpida idea de que podía juzgar a la gente por lo poco que estos mostraban; ya sea su forma de hablar, o su manera de tratar a los demás. Me faltaba eso que algunos llaman "consciencia de si".
Estaba en esa etapa en la cual uno mira los defectos ajenos y no se percata de la gran cantidad de defectos que como todos uno mismo posee. En fin, el "Aprendizaje salvaje" como me gusta llamarlo es la manera por excelencia que tiene el destino de mostrarte el camino. Aunque duela... ¡Y suele doler!...
Es lógico por eso pensar que si las personas tienen defectos, ¡el amor en la vida va a ser perfecto!... Debido a esta equivocación es que muchos se quedan en el camino buscando algo que nunca van a encontrar.

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